El “mapa azul” es un método de investigación utilizando percepción remota para entender a la permanencia del cauce del Río Usumacinta y poder contemplar su comportamiento y evolución. Es un ser dinámico que relata su manera de ser a lo largo del tiempo, aunque minúsculo, porque solo representa tres décadas de cambios. Representa un suspiro, en un canto milenario.

La permanencia de los raudales y los remolinos del Río Usumacinta y su relación con la navegación.

Resulta evidente pensar que para poder reconstruir la navegación en el Río Usumacinta durante la Época Clásica a partir del escenario actual del río, es necesario cuestionarse qué tanto ha cambiado la morfodinámica de la cuenca, y en consecuencia, la hidrodinámica del río desde aquellos tiempos remotos. Es decir, qué tanto se ha modificado el cauce que serpentea entre los cañones de la sierra y que con su audaz independencia, entreteje meandros en las planicies a lo largo de los años, dejando huellas y rastros que solo pueden ser percibidas por aquellos que estudian con atención su evolución. Son estos cambios en el cauce del río los que reflejan la variabilidad entre las temporadas y que dejan vestigios de las grandes inundaciones interanuales.

Curiosamente, y a diferencia de otros ríos como el Misisipi y el Amazonas, el Río Usumacinta parece conservar su aspecto a través del tiempo. Retomo en este momento, el cuestionamiento del cartógrafo estadounidense Ronald L. Canter acerca de la permanencia de los remolinos y los raudales en el Río Usumacinta a través del tiempo. Idea que provee los cimientos a su narrativa reconstructiva de la navegación durante la Época Clásica.

Confieso con admiración al cartógrafo estadounidense, que gracias a su hipótesis, me he embarcado en una búsqueda entretenida para entender como este río con una fuerza colosal no ha desviado significativamente su cauce en varios siglos. La pregunta que espontáneamente surge en mi cabeza, está estrechamente relacionada con la geología y los procesos morfodinámicos de la cuenca del Usumacinta, ¿serán los tramos encañonados del río los culpables en restringir los cambios permanentes en el cauce? ¿Cómo es la relación entre los procesos de erosión y sedimentación en las zonas no encañonadas del río que permite conservar a los raudales y a los remolinos en los mismos sitios a lo largo del tiempo?

remolino
Remolino del Usumacinta. Foto: Emilio Chapela

La causa de estas preguntas, tiene que ver con mi curiosidad por los remolinos del río y los raudales que pueden propiciar su formación. Fenómenos que como menciona Ronald L. Canter en su investigación Rivers Among the Ruins, moldearon el flujo mercantil, y por ende, los modos de habitar de las civilizaciones antiguas que utilizaban al Río Usumuacinta como una carretera comercial; como infraestructura para la navegación.

Raudal del Usumacinta. Foto: Emilio Chapela.

La estrecha relación entre la hidrodinámica del río y el flujo comercial es evidente. Si no puedes navegar río abajo por temor a hundir tu embarcación en un fuerte raudal o quedar atrapado en un remolino, no queda más remedio que buscar un camino por tierra. No hay más remedio que el portaging.

Portaging o “porteo” se refiere a la acción de transportar una embarcación, canoa, cayuco o chem por tierra para evitar las aguas turbulentas del río. Portages alude a las rutas o trayectos donde se lleva a cabo esta acción.

De acuerdo con Canter, estos trayectos resultaban indispensables en los raudales del Cañón Cola del Diablo, Cañón Iguanas y en el San José; y cualquiera que dominó estas rutas, tuvo un control importante sobre el flujo comercial de la Época Clásica.

La máquina de remolinos fue creada con la intención de perpetuar el fenómeno hidrodinámico y poder estudiar las causas de su formación. Es un medio de interacción con el cual es posible percibir el punto de bifurcación entre el flujo turbulento y la reorganización espontánea. Es un instrumento que permite entender a la gravedad como un campo de fuerza externa que propicia la reorganización del sistema.

Los remolinos y los raudales del Río Usumacinta son fenómenos hidrodinámicos que coexisten simultáneamente, son efecto y causa, orden y caos.

Después de leer las ideas de Isabelle Stengers e Ilya Prigogine acerca del nuevo diálogo del hombre con la naturaleza, reinterpreto a los remolinos y los imagino como la organización espontánea del flujo turbulento y caótico que está inmerso en los raudales. Concibo entonces, a los remolinos como niveles superiores de organización del cauce del río en el tiempo y en el espacio, cuya estructura tan compleja y bella nace de un momento crítico, de un punto de bifurcación donde el sistema “titubea”, “fluctúa” y “oscila” entre innumerables posibilidades de evolución.

Ahora los remolinos se han convertido en una remota posibilidad, en una consecuencia de la inestabilidad… en la expresión organizada del flujo caótico y turbulento.

Acercamiento al Usumacinta desde el escritorio y expediciones de Samantha. Investigación de la localización de remolinos y raudales a lo largo de río. Relatos de los navegantes del Usumacinta.

Referencias:

Prigogine I. & Stengers, I. (1984). Order Out of Chaos: Man’s New Dialogue With Nature. A Bantman Book. New York, USA. pp. 349. ISBN 0-553-34082-4.

Canter, R.L. (2007). Rivers Among The Ruins: The Usumacinta. The PARI Journal 7(3):1-24. ISSN 1531-5398.

Agradecimientos: Emilio Chapela, Lisa Blackmore, Diego Chocano, Samantha Hernández, Don Pirri, Sandra Rozental, David Medina

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