EMBARCARSE A NAVEGAR CON EL ATRATO

-Diario de campo multimodal-

Elizabeth Gallón Droste

recomendaciones:
para embarcarse a navegar con el Atrato, activar el sonido que se encuentra a continuación. Simultáneamente, la navegación invita a sumergirse en cada una de las fotografías ~ palabras que les llevarán a las diversas entradas del diario de campo multimodal, medio de navegación de las diversas materialidades y voces en las que se manifiesta el fluir del Atrato.
Paisaje Sonoro

El río Atrato atraviesa una gran parte de la biogeografía del departamento del Chocó en Colombia. Más de trescientas quebradas, veinticuatro afluentes y varias ciénagas hacen parte de su cauce. Este cuerpo de agua se concibe como la espina dorsal de los seres que habitan en él. Para sus habitantes, en su mayoría comunidades afrodescendientes e indígenas, las carreteras son los ríos; las aguas son la base de la pesca y la alimentación, el transporte, la economía y la esencia de diversas prácticas culturales. En esta región, los ríos son la vida. Son el punto de referencia geográfico, temporal y simbólico. El Atrato es puente articulador de una extensa red de relaciones más que humanas en este paisaje.

Sin embargo, en esta cuenca se enfrenta una profunda crisis socio-ambiental debido a las constantes violencias de larga data que se sedimentan en su cauce: la minería ilegal y criminal de oro, el mercurio y sustancias tóxicas en sus aguas, la deforestación de su bosque, el racismo estructural e histórico, la negligencia del estado colombiano, el desplazamiento forzado y las disputas por el control territorial por parte del narcotráfico y diversos grupos armados. Todas estas violencias se enmarañan en las aguas y tienen impactos directos en los cuerpos de todos los seres que habitan y se relacionan con el Atrato. En efecto, en los paisajes, las ruinas y sus fantasmas se perciben las huellas y los entrelazamientos de pasados, presentes y futuros asimétricos (Tsing, et al. 2017). 

Después de varias estrategias para denunciar esta situación, en el año 2015 los Consejos Comunitarios del Atrato demandaron a 26 entidades estatales por violar los derechos fundamentales de las comunidades negras e indígenas. Exigieron la protección del río dada su relación de interdependencia con sus aguas. En respuesta, la cuenca del río fue reconocida como sujeto de derecho por la Corte Constitucional en el año 2016 con la Sentencia T-622. Las organizaciones de base y los consejos comunitarios del Atrato han sido reconocidos como sus guardianes y sus voceros. 

Tsing, Mathews & Bubandt (2019) toman los paisajes como punto de partida que sintonizan las sincronías estructurales entre la ecología, el capital y las historias más que humanas a través de las cuales los paisajes desiguales se hacen y rehacen. Siguiendo esta línea, y notando los fragmentos que los componen, los detalles empíricos, cotidianos y mundanos, me sumerjo en el paisaje acuático chocoano, donde el Atrato es tanto sujeto como red que teje a diversas voces, para poder navegar “el caudal narrativo de la multitud de seres que se relacionan con él y los flujos continuos que marcan el que hacer del río y de los seres que vivifica” (Quiceno & Riaño 2020: 8).

En el año 2019 me embarqué a realizar una investigación de doctorado en antropología social y cultural en la Freie Universitat de Berlín en la cuál me aproximo a la vocería del Atrato en el marco de su reconocimiento, siguiendo la invitación que hace el Cuerpo Colegiado de Guardianes del Atrato de escuchar al río. A través de estas entradas de diario de campo multimodal, compuestas por registros diversos, desde lo remoto y lo situado durante 2019-2022, tejo desde mi propia experiencia sensorial, dibujos digitalizados, videos, fotografías, audios, sonido y escritura para navegar este paisaje desde múltiples fragmentos, siguiendo la pregunta sobre quién o qué es un río. Aproximándome desde las artes de observar y notar los rastros y materialidades (Haraway 2016), en este proceso el Atrato es el guía ~ conector, y sus habitantes son voceros y traductores de estos distintos elementos que están enmarañados entre sí y re-crean constantemente este paisaje.  

oro

Los cuadernos de notas o de campo los describe el antropólogo Michael Taussig, siguiendo a Walter Benjamin, como la extensión de una misma, como un órgano fundamental que incorpora otros mundos en el propio, en el que, “se transforma lo cotidiano en un mundo submarino“ (Taussig 2012: 4), en el que las cosas de la superficie se distorsionan, se enriquecen y se vuelven extrañas. Como la cuenca del río, son recipientes de la reimaginación y el reencantamiento de los mundos que nos atraviesan; una bolsa de transporte, una red contenedora de historias, siguiendo a Ursula K Le Guin, donde se recolectan, cargan y se entrelazan desde lo circular, los murmullos y susurros de los mundos subterráneos. En la relectura de lo que se registró, se evocan las sensaciones del encuentro entre los mundos a través de los fragmentos de percepción.

Aproximarse a los paisajes a través de las notas de campo requiere la disposición de percibir lo cotidiano desde las asociaciones y de los diversos modos de conocer, así como modos de vivir con y entre estos mundos en construcción. Al registrar en diversos formatos, desde el cuerpo hasta el cuaderno de notas, se da el encuentro y la yuxtaposición de mundos. Se trata de un intertexto, por el cuál a través de sus intersticios se manifiestan las sombras y los fantasmas, como lo sostiene Roland Barthes. En este sentido, en los intersticios, está en constante manifestación el Atrato desde su existencia múltiple.

Embarcarme a navegar con el Atrato, no desde su linealidad, sino desde su eclecticismo, permite la aparición de mundos relacionales y pluriversos (Escobar 2016), excediendo el imaginario sobre quién o qué es un río, invitando a navegar tanto la crisis como los otros posibles con el Atrato.


Bibliografía

Escobar, A. (2018). Otro Posible es posible: caminando hacia las transiciones desde Abya Yala/Afro/Latio-América. Bogotá D.C., Colombia: Ediciones Desde Abajo.

Haraway, D. J. (2016). Staying with the trouble. Duke University Press.

Quiceno, N. (2016). Vivir sabroso: luchas y movimientos afroatrateños, en Bojayá, Chocó, Colombia. Bogotá: Editorial Universidad del Rosario

Quiceno, N. & Riaño, P. (eds.) (2020). Pensar con el Río. Acción política y trayectorias de vida y muerte en el Atrato. Vol. 56 (2). ICAHN.

Taussig, M. (2012). Fieldwork Notebooks / Feldforschungsnotizbücher. 100 Notes – 100 Thoughts / 100 Notizen – 100 Gedanken. Kassel, Deutschland. Nº001. dOCUMENTA (13), 9/6/2012 – 16/9/2012.

Tsing, A. L., Mathews, A. S.  & Bubandt, N. (2019). Patchy Anthropocene: Landscape Structure,Multispecies History, and the Retooling of Anthropology. En: Current Anthropology 60 (20), pp. 186–S197.

Tsing, A., Swanson, H., Gan, E., Bubandt, N. (2017). Arts of Living on a Damaged Planet. Minneapolis: University of Minnesota Press.

Vidal, V. (2022). Aguas de Estuario. Colombia: Bogotá. Laguna Libros.


Algunas de las fotografías, textos y audios fueron presentadas con Klima Krise Klitoris en Berlín, Hamburgo y Zürich durante 2021-2022. Varias de las entradas de diario de campo comenzaron a ser redactadas y han estado impregnadas de los intercambios y diálogos generados en el marco de “Remote Evocations” en los procesos de la red entre moléculas-knowbotiq durante el año 2022. La traducción a sonido y composición del paisaje sonoro la realizó Pablo Torres.

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